La búsqueda de una voz para la otredad. Entrevista a Selene Carolina Ramírez García

selene carolinaPor Andrés Guerrero

La noción de otredad es habitual en la filosofía, la sociología, la antropología y otras ciencias. Se trata del reconocimiento del otro como un individuo diferente, que no forma parte de la comunidad propia. Por el contrario, la escritora Selene Carolina Ramirez García (Hermosillo Sonora, 1986) nos lleva con su literatura a reconocer a los otros, individuos que aparentemente no tienen voz, que están y forman parte de la sociedad pero se les invisibiliza. Con el cuentario De cuando ellos se contaron, Selene aborda estos personajes y les da voz, los visibilidad y les otorga una existencia innegable por medio de la palabra, de sus palabras. Estos personajes y estas voces hicieron a su autora merecedora del premio nacional Juegos Trigales del Valle del yaqui 2014. La obra ganadora está próxima a publicarse por el Instituto Sonorense de Cultura, por lo que el pasado 11 de marzo Selene Carolina asistió como invitada al programa de radio Letra Sonora, de ISC Radio, para hablarnos de su colección de cuentos y de la experiencia literaria que conlleva el escribir.

Ya que es tu primera publicación editorial, ¿qué significa para ti profesionalmente?

Sin duda es un gran logro, una especie de placer desbordado que a veces considero ilusorio por lo magnífico. Soy una persona muy organizada en su trabajo, obsesiva si se quiere. Esa razón me ha impedido publicar anteriormente. Siento que no quisiera cargar con el estigma de una publicación poco trabajada o inmadura. El que hayan elegido mi obra como la ganadora de un concurso nacional de narrativa me hace tomar confianza. Profesionalmente creo que esta publicación servirá para conocer personas, para pasearme un poco y para intercambiar opiniones sobre la interpretación de mis textos. Esta última es la parte que creo que disfrutaré más. La recepción de una obra es un fenómeno cultural que siempre me ha parecido fascinante, y no podrías imaginar el morbo programático que experimento al ser leída, por tres o cuatro personas, pero leída al fin.

Para continuar contestando tu pregunta y no sentirme falsa del todo, debo mencionar que me quedo con la idea de que este premio se trata más de un placer, de un plus, que de un logro profesional. Si bien esta presea llegó en un buen momento de mi formación intelectual, y su elaboración deviene del análisis mismo de distintas voces marginales, de la literatura del subalterno, me gusta pensar en todo esto como un maravilloso reconocimiento que es resultado del placer de hacer algo que me apasiona, desde la teoría y desde la práctica.

¿Qué te motivó a participar en los Juegos Trigales del Valle del Yaqui 2014?

Tenía un cuentario terminado. Una persona que aprecio muchísimo me incitó a concursar y henos aquí.

Se sabe que también escribes poesía. ¿Qué encuentras en el cuento que no esté en la poesía?

No hablemos de lo que no está en uno y sí se encuentra en el otro. Son géneros distintos, con diferentes procederes estilísticos y lenguajes particulares. Hablemos mejor del cuento y de la poesía por separado. Desde ahora me escudaré: todo lo que diga debe de ser considerado dentro del entendido de que esto es una entrevista y de que estoy hablando desde mi punto de vista total y absolutamente personal. Prosigo. El cuento es uno de los géneros literarios que mayor detenimiento y puntualidad exige en su conformación escritural. Dentro del microcosmos multifrenético del cuento es de esencial importancia la concreción. El cuento debe de ser contundente y nunca debe decir de más. Quiero decir, la elipsis y la síntesis son las características básicas del cuento. Las situaciones del cuento contemporáneo exigen cercanía, algo así como una especie de intimidad sustentada por la circularidad de su espacio que condesciende a la configuración de atmósferas que suceden aquí y ahora. Precisamente, esa característica de suspensión de un instante en el tiempo hace del cuento el espacio cerrado desde donde se narra a partir de la inferencia; por eso es tan importante el papel de lector como ente activo dentro del ciclo de vida del cuento. Por otro lado, la poesía es la interpretación del mundo desde la subjetividad de los signos del lenguaje. En ella tenemos la responsabilidad de hacer discurso de la plasticidad, de jugar con todos los recursos retóricos que nos da nuestra lengua para poder ejercer el control del mundo a partir de la reiteración de una imagen motivo. Si se me permite hacer una afirmación de esas que intentan ser epítome, puedo decir que la poesía desglosa y el cuento comprime. La poesía siempre debe sobrar; el cuento debe dejar en el lector una sensación de incompletud.

Ambos géneros son bellísimos en esencia. Ambos rockean.

El jurado encontró “un desarrollo narrativo ágil, personajes bien caracterizados y la integración de historias en las que se manifiestan acertadamente distintos tonos discursivos”. ¿Cuál es la propuesta de tus cuentos? ¿Qué busca la escritora Selene Carolina al escribir De cuando ellos se narraron?

Mira que me dio mucho gusto la sentencia del dictamen porque precisamente mi obra busca dos cosas principales. La primera, poder cumplir con la máxima de la síntesis para poder compendiar en relatos verdaderamente cortos, de esos que se leen “de un jalón”, una situación particular. Dicha situación busca contar una realidad narrada desde la primera persona. De esa primera persona derivan la caracterización de los personajes y los tonos discursivos que menciona el jurado. La intención particular es ceder la voz. Al ceder la voz se crean discursos adecuados para la configuración misma de los personajes narradores. Creo que no existe manera más válida y fidedigna de contar. Lo más importante de todo es crear voces particulares, permitir que los personajes se narren desde su propio horizonte de expectativas. Por eso el título.

¿De dónde nacen tus personajes? ¿Qué te inspiró para llegar a ellos y hacerlos literatura?

Ellos nacen a partir de mis gustos literarios particulares. Por aquellos tiempos de creación estaba yo haciendo una investigación sobre literaturas del yo, sobre políticas de la subjetividad y sobre análisis psicocrítico de la literatura. Considero que la literatura es un espejo simbólico de una realidad real. Quiero decir con esto que el contexto influye de manera importante en la configuración temática de los referentes culturales que se vuelven ficción en el acto literario. Ello me lleva a pensar en las visiones de mundo que se sustentan sobre las voces que emiten un discurso. Los personajes de De cuando ellos se narraron tienen como germen la validación de las voces de la cotidianidad, de las voces del subalterno, de las voces de todo lo políticamente incorrecto.

El cuentario se llama De cuando ellos se narraron. ¿Qué voces encontraremos en este libro?

Encontraremos las voces de la otredad. Las voces de aquellas personas que sacan de territorio los grandes universales ortodoxos. Los transexuales, los asesinos, las prostitutas, los ratas, los obsesivos compulsivos, entre otros, desfilan por el cuentario haciendo uso de su discurso para narrar alguna situación particular desde su mirada inmediata y honesta, sin artificios judicativos.

¿Cuáles son tus influencias literarias, artísticas, o lo que te influyó en la escritura de tu libro?

A mí me gustan muchos los japos: Mishima, Murakami, Akutagawa, Kawabata. Ellos siempre constituirán mi primer gran y sólida influencia literaria por la genialidad de sus creaciones y por la dulzura implícita en toda su crudeza temática. Siguiendo en la misma línea, tengo mis tops en distintos géneros. Mis grandes literarios. Podría enumerarlos por países, por periodos literarios y hasta por colores. Lo que quiero decir es que la lista sería larga en demasía. Tratando de concretizar mi respuesta y situándome en la actualidad, en mi tiempo espacio, podría decir que las que considero son las influencias más asequibles en la línea narrativa de esta obra serían indirectamente la Peri Rossi, por tanto amor que me hace sentir con toda su pluralidad; Guadalupe Nettel, por ácida y valiente; Inés Arredondo, por ser la precursora de todo; y Carver, por sucio.

De la colección de cuentos, ¿cuál es tu favorito?

No seas grosero; los demás hijos podrían enterarse.

¿Qué piensas sobre la literatura sonorense? ¿Qué implica escribir en Sonora?

El norte de México, y Sonora en particular, a diferencia de lo que muchos piensan y dicen, se encuentra en un buen momento literario. Son algunas las personas, casi todas ellas amigos y personas que admiro, que están invirtiendo tiempo en la creación de literatura sugerente. Invertir tiempo es siempre el mejor camino, Andrés. Las cosas necesitan construirse con respeto, y dedicarle tiempo a algo es uno de los más grandes actos de amor que existen.

¿Qué temáticas sobresalen en tu literatura?

Son 23 cuentos. Las temáticas varían en cada uno de ellos, pero si se pudiera hablar del pretexto de todo el conjunto de ellos sería, sin duda, la visibilización de la otredad.

Por último, ¿crees en la búsqueda literaria? ¿Qué buscas al escribir un cuento?

Creo en todas las búsquedas como sinónimo de la individualidad. Sin embargo, en ocasiones no siempre el sujeto es el sujeto. Pasa seguido que el objeto cambia de posición con el sujeto y lo abduce: siendo este objeto una conversión metáfisica del sujeto que busca. El texto algunas veces busca al sujeto. He comenzado a escribir, por ejemplo, para reiterar el hábito, para no perder la responsabilidad de hacerlo. Dentro de ese proceso la inspiración es apenas un dejo de inmadurez. Una gran cantidad de veces he comenzado a escribir sin tener nada que decir, sin buscar algo en particular pero buscando cualquier cosa, buscándolo todo. Lo que sí puedo afirmar es que nunca dejo de lado la necesidad de confeccionar textos que me diviertan, que me hagan reconocerme en el otro, para poder jugar a ser alguien distinto a mí.

Extra: ¿cuáles son tu libro y autor favorito? (Si es que se puede escoger solo uno, algo que es muy difícil e injusto para los que aman la literatura).

No me gustan estas preguntas porque me asustan las particularidades. Me asustan tanto que siento que tratan de encasillarnos porque nos convertimos, precisamente, en eso que nos gusta. Somos condicionados por nuestros fanatismos y aficiones. Han sido muchos mis libros favoritos y cada uno de ellos tiene un valor especial para esa Selene que ayudaron a construir en su momento. Pero como me gustan las pruebas y no sé quedarme callada (para no quedar como una basura de persona), podría indicar que mi libro favorito este momento es Érase una vez el amor pero tuve que matarlo, de Efraím Medina, colombiano.

Un comentario para “La búsqueda de una voz para la otredad. Entrevista a Selene Carolina Ramírez García”

  1. Guadalupe García dice:

    Qué buena entrevista y la entrevistada muy talentosa.

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