Pablo Auladell. Una visión moderna de lo clásico en el álbum ilustrado

Laudell

Por Julia Melissa Rivas Hernández

El álbum ilustrado va más allá de la concepción normativa de los libros con dibujos para niños donde se pretende dar una imagen de lo que se está narrando. El álbum es mucho más ambicioso y realiza un sincretismo entre el texto y la imagen, la cual va cargada de fuerte sentido plástico para que el niño pueda admirar y el adulto además pueda constatar en su saber sobre las artes plásticas.

Dentro de la ilustración contemporánea, se destaca el trabajo del ilustrador e historietista español Pablo Auladell (Alicante, 1972), quien con un gusto muy clásico nos recuerda los dibujos y la pintura del Renacimiento italiano. En Auladell vemos un esfuerzo por no privar al niño de un encuentro con lo clásico, refuncionalizado, claro está, para su deleite al crear personajes muy lúdicos en sus álbumes infantiles, donde el reino animal, el de circo o la playa nos transportan a un universo único y moderno con bases clásicas.

Además, Auladell carga con un fuerte sentido poético y evocativo cada imagen de sus álbumes, que se destacan por el uso del claroscuro y un mesurado empleo del color. No es casual que en varias ocasiones nos encontremos en sus libros imágenes fuertemente cargadas de nostalgia, situaciones ensimismadas y matices sugerentes que nos enseñan que el álbum ilustrado se traduce en mucho más de lo que esperábamos en la literatura destinada para niños, y que esa línea que las editoriales quizá se han empecinado en delimitar no es sino una mera comodidad de género literario, pues para niños y adultos las imágenes de Pablo Auladell son toda una revelación.

Captura1De hecho, el deleite que produce Auladell es tal que le ha valido varios premios y el salir de la literatura infantil para ilustrar textos de la talla del El paraíso perdido, de John Milton. Entre las obras que podemos encontrar del autor se encuentran El sueño de Pablo (2006), un libro con textos de Antonio Ventura y una pinta surrealista sobre un chiquillo que busca a Julia entre peces voladores; La torre Blanca (2005), que obtuvo el Premio Autor Revelación en el Salón del Cómic de Barcelona 2006; Alas y olas (2011), con un texto de Pablo Albo e ilustraciones maravillosas con seres alados que están entre lo terrenal y lo celestial; y una decena más de obras a las que bien vale la pena echar un vistazo en su página oficial, ya que son difíciles de conseguir en México.

La ilustración de Pablo Auladell es una reverencia a lo clásico con un toque de matices contemporáneos que dan a su obra una capacidad de destacarse sobre las que vemos comúnmente en los libros infantiles o juveniles, y rompe las barreras entre lo que consideramos arte destinado a los niños para demostrarnos en sus imágenes llenas de arte que la ilustración no tiene edad.

Mas una pregunta sigue abierta: si el álbum ilustrado no es tan popular como los libros con imágenes y de princesas, ¿será que los editores no ven el valor plástico de un álbum como cosa digna de los niños? Supongo que esa tarea nos toca a los padres.

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