El mundo de aquí, de Beatriz Meyer

El mundo de aquíPor Silvia Madero

Todo está en el cuerpo y nada fuera de él. El portal a la vida y el respiro a la muerte. La carcasa que alberga el ser y la conciencia pero también la vanidad y el placer. El cuerpo, regido por el sentir y el pensar, pero dominado por la represión de la moral.

La novela El mundo de aquí (2013), de la escritora mexicana Beatriz Meyer, es sin duda una oda al cuerpo, en este caso el de la mujer, pero visto desde una óptica crítica desde diversos ejes que convergen en deseo y muerte.

En esta obra literaria, la mujer aparece como catalizador del hombre por medio del cuerpo. A través de la protagonista, la mujer padece el yugo de la sociedad sobre ella, que rige por medio del falo, como centro dominante. Las primeras líneas de la novela dan prueba de esto:

“Me dijo: ‘Soy Ezequiel Sánchez y pienso que tiene usted unas tetas preciosas…. Haga honor a su buena suerte. Ofrézcalas, enséñelas, delas cuando se las pidan. La vida es corta y la gravedad invencible’.”

Con esta idea es con que comienza la novela, idea que retumbará en la protagonista hasta el final. Andrea Murray, personaje sobre el que gira la obra, es la representación de la mujer que alberga todas las mujeres. Ante esta sentencia, es la mujer que está designada a ofrecer un cuerpo como mera mercancía.

La protagonista es una mujer joven estadounidense que reside en México, intento de escritora, con un matrimonio estancado y aburrido, pero con al parecer una vida “normal”. Sin embargo, carga consigo a todas sus mujeres del pasado mientras crea a las del futuro.

Andrea Murray, cansada de su matrimonio sin emociones, sucumbe ante los misteriosos correos de un tipo desconocido que la invita a la aventura. El hombre sin forma aparente se hace llamar “Pizano”, pieza clave de la novela.

Pizano funge como el detonante de la libido de Andrea, al controlar su sexualidad, pidiéndole se ponga prendas íntimas que él le compra, ordenándole asista a lugares donde él, omnipresente, la observará, como un voyerista que disfruta de su presa.

Después, le ordena que escriba para él, historias que serán recompensadas con dinero y lujos, como ropa y vinos. Andrea acepta como parte de la excitación que le produce y también por estar desempleada y no contar con el apoyo de su marido.

Las historias son creadas con recuerdos e imaginación de la escritora inconclusa, aunque después ya no será la única creadora. Pizano le consigue un trabajo como traductora en la agencia de Mr. M.; gracias a esto y por diversas circunstancias conoce a Begoña, quien también desea escribir.

Aquí comienza el clímax de la novela. Andrea reúne a un grupo de mujeres para hacer un club de escritura erótica al servicio de Pizano: Begoña, ex trabajadora de una tienda departamental; Sabana, la novia de su marido; Ivonne, el casero transexual; y otras mujeres conforman el grupo de escritoras.

Beatriz Meyer coloca a estas mujeres en un lugar fuera de la realidad, en “Tartarian”, espacio virtual donde no hay reglas ni moral que obedecer, solo personajes creados para la satisfacción carnal. La autora del libro nos presenta diversos ejes dignos de la crítica en su obra. Por una parte, muestra el goce y la libertad que implica el placer por medio del cuerpo.

La autora parte del “principio del placer” de Freud, donde el aparato anímico (donde la energía sexual se concentra) es el encargado de controlar los niveles de excitación. Los instintos son creados por la energía; sin embargo, hay instintos incompatibles que son separados por el proceso de la represión y privados de la posibilidad de satisfacción; pero si esos instintos logran la satisfacción de algún modo, llegan a lo que es conocido como displacer.

En esta obra podemos encontrar la muestra de la represión sexual que hay en las mujeres gracias a la presión social. En la búsqueda y necesidad de satisfacer los instintos por medio del placer, se llega a la antimateria de este, el displacer.

También encontramos una crítica al oficio de la escritura, muchas veces mancillado, convirtiendo al escritor en escribidor, el que cobra por texto sin importar lo que se exprese si no lo que de a vender.

La novela transcurre la mayor parte del tiempo en un mundo fuera de aquí, donde el placer no es reprimido, donde la mujer toma las riendas de su sexualidad a su antojo, sin la culpa que la moral provoca.

La armonía es quebrantada cuando el mundo virtual es descubierto por las autoridades, y con esto se desencadena una serie de situaciones que llevan a la protagonista a la cárcel. Es en este momento que la trama de la novela da un sobresalto.

La protagonista huye del país y tras un exilio físico llega uno mental, pues ya no pertenece a nada ni a ella misma. El pasado la aprisiona, vuelve a ella, quien nunca fue libre. Y con el pasado llega la imagen lastimosa de su padre-hermano Nico, quien siempre la persiguió. Nico, quien abusó de ella desde pequeña, quien la retenía solo para él.

En esta parte de la novela, entra la imagen del patriarcado, el hombre quien impone a la mujer bajo su yugo. Andrea, quien ya no es Andrea, sino Leticia, Kassandra u otra de sus múltiples personalidades, a causa del huir, del mundo, de sí misma, es la mujer de todos y de nadie. Es la hija no querida, la hermana mancillada, la amante liberada, la mujer reprimida, pero al fin liberada.

Finalmente, la novela desencadena una trama casi complicada: la cárcel, un exilio, el pasado, la libertad, el retorno, para llegar a lo inevitable, pues aunado al deseo está la muerte (remitiéndonos a Lacan). La muerte de Nico borra el pasado de Andrea, quien supuestamente vuelve a ser, sin darse cuenta de que algo más la atormentaba. Mientras perteneciera a alguien más, no sería de ella jamás.

El mundo de aquí: no se debe escapar de lo que es inevitable: uno mismo.

2 Comentarios para “El mundo de aquí, de Beatriz Meyer”

  1. Aura aguirre dice:

    Me parece usted,una comentarista sería. No he leído la novela, pero la he captado por medio de la discursiva del tema que hace.

  2. SILVIA MADERO dice:

    Muchas gracias Aura, ese es el objetivo, que la reseña cause la lectura del libro en cuestión. Saludos!!

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