El mundo de afuera, de Jorge Franco: Premio Alfaguara de Novela 2014

jorgefrancoUn jurado presidido por Laura Restrepo y conformado por Sergio Vila-Sanjuán, Ignacio Martínez de Pisón, Ana Cañellas, Nelleke Geel y Pilar Reyes ha otorgado hoy en Madrid el Premio Alfaguara de Novela 2014 a El mundo de afuera, del escritor colombiano Jorge Franco.

Dotado con 175 mil dólares y una escultura de Martín Chirico, este galardón es uno de los más codiciados de la lengua, no solo por el estímulo económico que implica, sino por la amplia difusión de la cual gozan los libros premiados. Este año se ha roto récord de participación: fueron 872 los manuscritos recibidos, provenientes de España, Latinoamérica y Estados Unidos.

Jorge Franco nació en Medellín, en 1972. Novelas suyas son Mala noche (1997), la llevada al cine Rosario Tijeras (1999), Melodrama (2006) y Santa Suerte (2010).

Esta es la sinopsis de El mundo de afuera proporcionada por Alfaguara: “transcurre en Medellín. Allí, el tiempo viene envuelto en una neblina, y las voces parecen silbidos que se pierden entre las ramas. Una especie de castillo se atisba en las frondosas afueras y de una puerta sale corriendo una niña rubia. Unos ojos miran cautivados esa presencia insólita y la niña se pierde en el bosque.

“En 1971, el padre de esa niña, don Diego, ha sido secuestrado. El Mono es el cabecilla de los maleantes, cuya intención es pedir un rescate millonario a la familia. El Mono tiene otras razones que las económicas para secuestrar a don Diego: la obsesión amorosa por la hija de este, Isolda, una princesa rubia a quien el padre, amante de la ópera de Wagner, mantiene encerrada en el “castillo” para preservar su pureza y evitar el contagio con el mundo sucio que les rodea. Don Diego es germanófilo y se ha casado con Dita, una mujer alemana que dejó el Berlín nazi para vivir en la copia del castillo de La Rochefoucauld que su marido ha levantado en Medellín. Desde muy pequeña, Isolda ha tomado la costumbre de escapar al bosque, donde antes jugaba con conejos fantásticos que le tejían peinados, mientras el Mono la admiraba encaramado en los árboles.

“Una breve y hasta cierto punto sencilla novela sobre el amor y la muerte, poética y detallista, con un sobresaliente manejo de la tensión, y que, incorporando técnicas cinematográficas como el flashback y la narración paralela, también bebe de fuentes como el cuento folclórico o la crónica de sucesos”.

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